Moodle contra Google, ¿o mejor ABP?

Lo que los “profes” deben saber

En una reunión de departamento de principio de curso, alguien sugirió que entre los gastos de material, se incluyera un pendrive para cada profesor. Alguien comentó que para qué querían pendrives si  hoy en día todo se puede guardar en la “nube”. Obviamente , los promotores de los pendrives para profesores ignoraban de qué les estaba hablando. Cuando se ignoran las nubes te pilla la tormenta…

Así que vamos a intentar poner un poco de claridad en el uso educativo de la “nube”.

Empezaremos por Moodle

Moodle se lanzó en el año 2002, así que acaba de cumplir quince años, una eternidad en el mundo de la informática. Cuando instalé mi primer Moodle mi ordenador personal era un Pentium 90. Los del instituto donde trabajaba eran 486. Ya sé que esto a mucha gente ni le sonará.

Debe de ser difícil que exista algún profesor en el sistema educativo español que no haya nunca oido hablar de Moodle. Odiado por muchos y admirado por los menos, debemos de reconocer que ha significado un cambio revolucionario en la forma en la que los profesores pueden relacionarse con sus alumnos. Desde luego que un curso en Moodle te permite, como mínimo, que los alumnos tengan un lugar centralizado donde entregarte tus trabajos, adiós a pendrives cargados de virus y que además hay que devolver. Además es un lugar donde puedes ir acumulando los recursos que vas a poner a su disposición. Y si la enseñanza es totalmente a distancia entonces es la solución casi perfecta. Moodle es un programa magnífico, no hay ninguna duda y sus millones de instalaciones lo corroboran.

Pero Moodle tiene algunos inconvenientes que son los que echan para atrás a sus detractores: el primero de una larga lista es que no es muy fácil de aprender sino eres una persona aficionada al uso de las TICs. No menos importante es que la creación de recursos y materiales es un trabajo para el que muchos profesores no parecen estar muy dotados y ni siquiera interesados. Además tiene un diseño poco atractivo a la vista, poco actual, diríamos, aunque eso se puede arreglar trabajando un poco.

Moodle además requiere que una persona se encargue de su instalación y mantenimiento. Esta persona debería ser el responsable de TIC, pero todos hemos visto que lo que se le pide es que haga un mantenimiento de ordenadores más propio de un técnico de FP, así que no siempre hay alguien con capacidad y ganas de hacerlo. Si añadimos que el proceso de actualización de cada nueva versión es francamente engorroso, pues el futuro de Moodle en las enseñanzas no universitarias es delicado.

Google es sinónimo de buscador en internet.

Tanto que muchísima gente ignora este matiz, que Google no es más que uno de los posible buscadores y cree que Google es internet. Bueno a lo mejor no están tan equivocados. 

Que Google es una de las compañías más ricas del mundo es harto conocido. Sus milmillonarias cuentas de resultados proceden casi en exclusiva de los ingresos de publicidad asociados a su buscador, pero Google es mucho más. Su otra gran fuente de ingresos es la publicidad asociada a su magnífica aplicación de correo, gmail. Ya nadie se acuerda de cuando pagábamos por tener una cuenta de correo que encima había que usar con una aplicación de escritorio, o sea con un programa instalado en tu ordenador.

Como Google parece que aspira a ser “todo” en internet, a lo largo de los años ha ido sacando una serie de aplicaciones, gratuitas, que sirven para olvidarse de las aplicaciones de Microsoft: Word, PowerPoint, Excel. Aplicaciones que encima la mayor parte de los centros las tenían pirateadas.

Ahora con Google tienes gratis procesador de texto (como Word), un programa de presentaciones (similar a Powerpoint), o una hoja de cálculo similar a Excel. Pero es que además, los archivos que hagas en ellos, se guardan automáticamente en la “nube”, que en este caso es un disco duro llamado Drive. ¿Para qué necesitas pendrive?

Por si fuera poco, con Google puedes crear blogs (blogger), páginas webs (Sites), publicar vídeos (Youtube) y una serie de cosas más. Ahora Google llama a todo este ecosistema de productos, Google Suite.

El gran paso en educación, lo supone la puesta de Google suite a disposición de los centros educativos de manera gratuita (no lo es para empresas, que la están usando cada vez más). Esta suite, incluye además Classroom, el posible competidor de Moodle. Classroom tiene sobre Moodle la ventaja de su facilidad de uso y que no hay que instalar nada, lo que está haciendo que los centros educativos no universitarios estén empezando a adoptarlo.

Curiosamente, las aplicaciones de Google se insertan fácilmente en Moodle, dotando a sus contenidos de una facilidad de actualización de la que carecía. Google va a dotar a Moodle de mucho mayor dinamismo.

El Aprendizaje Basado en Proyectos

¿Y qué pasa con la clase no tecnificada? Muchos profesores se quejan de que no pueden utilizar ordenadores en las aulas, porque no los hay o están obsoletos o, simplemente no funcionan. Es verdad que en el mundo actual, se da por hecho que todos los alumnos tiene internet en casa o en el móvil, pero…. Quizá deberíamos no perder de vista que la mayor parte del trabajo se hace directamente, cara a cara, y que todo lo anterior no puede pasar más que de servir de ayuda. En la enseñanza “presencial” es donde se “cuece” la formación de los alumnos. 

Quizá resulte algo anacrónico, hoy en día, declarar que en Investea seguimos planteamientos constructivistas acerca de la enseñanza y el aprendizaje y su consiguiente desarrollo curricular. Que concebimos el currículo como algo complejo, de carácter no técnico, pero en fin, son aspectos teóricos que no sabemos por qué parece que hoy en día ya no interesan a nadie.

Lo que sí que resulta más actual es considerar que el aprendizaje basado en proyectos, es una forma muy adecuada de plantear el trabajo en clase. Curiosamente, entre el batiburrillo de etiquetas sobre tecnologías o metodologías educativas con las que nos abruman, el Aprendizaje Basado en Proyectos es ahora defendido por diversas instancias y parece que vuelve a estar de moda. El ABP se basa en conocimientos acerca del aprendizaje y de la enseñanza corroborados por la investigación científica, aspecto que no está tan claro detrás de otras opciones.

Lo curioso es que ya nadie concibe un ABP sin recurrir a las TIC. Pasaron a la historia los días en los que teníamos una biblioteca de aula para que se documentaran acerca de los proyectos y que los productos de estos proyectos eran, frecuentemente, murales, cuadernos, etc. de muy dudoso gusto. Hoy en día los productos esperados en el ABP son en gran parte y siempre incluyen elementos de las TIC: presentaciones, vídeos, blogs, páginas web, etc. Ni que decir tiene que el papel que aquí puede jugar Google, el que hasta hace poco jugaba Microsoft, es importantísimo. Un alumno puede realizar una presentación, un vídeo, fácilmente con los medios de los que dispone en su casa y con la ayuda de sus padres. 

Los proyectos de aula, gracias a las TIC pueden alcanzar mucho más fácilmente sus objetivos de integración, participación, divulgación, etc.

En resumen, conocer las nuevas posibilidades tecnológicas para la enseñanza es obligado para cualquier docente. Ser capaz de discernir qué es lo mejor para nuestro trabajo debe de ser una consecuencia de lo anterior.