Summertime: tiempo de formación del profesorado

El verano siempre fue un tiempo especial para los profesores. Mientras las nuevas generaciones de padres y madres se dedican a ponernos a caer de un burro porque creen que tenemos unas vacaciones que ellos no disfrutan y dejamos de ocuparnos del cuidado, no de la enseñanza, de sus vástagos, la realidad es que gran parte del profesorado utilizamos el mes de julio para formarnos con el objetivo de mejorar esa enseñanza, si es que no lo usamos para opositar o, peor, para ser tribunal de esas oposiciones.

Las escuelas de verano del profesorado, voluntarias, sin certificados, tuvieron una larga trayectoria cuando la formación del profesorado era un concepto innecesario porque se daba por hecho que si habías sacado tus oposiciones era porque eras un gran profesional y estabas suficientemente formado. Fue con la llegada de la LOGSE cuando se introdujo la idea de que el profesorado necesitaba formación permanente y unas instituciones y otras se apropiaron del concepto y lo convirtieron en universidades de verano. Universidades donde ayuntamientos e instituciones de todo tipo encontraron una forma de “atraer visitantes” a sus diferentes feudos. Una forma de incentivar el turismo de cultura, vamos. Como resultado, ahora se llama ·escuelas de verano” a lugares donde los niños y niñas entretienen sus vacaciones con diferentes actividades, surf, baloncesto, etc. mientras que los adultos lo hacen en “Universidades de verano”.

Pero el profesorado siguió, y sigue, invirtiendo sus “vacaciones”, o al menos parte de ellas, en aprender y formarse para ser mejores profesionales y esto es algo que la sociedad debería saber. Es verdad que el espíritu altruista y lúdico de aquellas escuelas ha sido sustituido por la “titulitis” que nuestras administraciones nos imponen. Es verdad que la formación “on line” permite quedarse en casa o irse adonde cada uno prefiera sin perder las posibilidades de formación, siempre que se disponga de una conexión a internet y un ordenador.

En Investea hacemos un par de cursos de verano con esa filosofía: que cada cual se organice su tiempo para formarse al tiempo que disfruta de sus vacaciones. Todavía estás a tiempo